Bienvenidxs a Sigla Joven!

Si tenes ganas de hablar con chicxs de tu edad sobre tus dudas, miedos, problemas con tu familia y/o amigos por ser gay, lesbiana, bi o trans.

Si querés hacer nuevos amigos, con quien compartir tus ideas, momentos, charlas y salidas..

Te esperamos todos los sábados a partir de las 15hs.

 

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Opinión

Aviso: Las opiniones expresadas en esta categoria solo reflejan la posición de quien firma el artículo, ya sea un individuo o un grupo. El objetivo es mostrar las posturas personales de los miembros de nuestra comunidad.



MATRIMONIO IGUALITARIO Imprimir E-mail
Escrito por Ivan   
Jueves, 22 de Julio de 2010 22:16

La Federación Nacional CREFOR agrupa a Organizaciones de todo el País vinculadas a la promoción de los Derechos Igualitarios y a la incidencia en las políticas públicas de salud; por tanto frente al debate que se está produciendo en torno al proyecto que cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados modificando la Ley de Matrimonio Civil, estableciendo la igualdad ante la ley; expresa:

 

Que apoya irrestrictamente el avance en la igualdad de derechos y que considera esta modificación un claro avance destinado a mejorar la calidad institucional y fortalecer los valores democráticos por cuanto produce efectos sociales inclusivos e integradores. Que 200 años de Patria han marcado las luchas de los distintos sectores excluidos y las conquistas alcanzadas para construir una Nación para todos; esta desigualdad es un paradigma a superar para hacerla posible y realizable, sin dejar de señalar que el devenir encontrará a otras poblaciones en legitimidad de sus reclamos para sumar a este ideal de sociedad; como son los Pueblos Originarios; y que desde este espacio acompañaremos.

Que los intentos por frenar, dilatar o desviar el tratamiento del proyecto que cuenta con media sanción de Diputados obedecen a intereses que no tienen correlato con un Estado Democrático, con poderes emanados de la voluntad popular y no mandatarios de las corporaciones. La actitud de la senadora nacional, Liliana Negre de Alonso, autodefinida como una “CRUZADA” por los valores familiares, es repudiable. Utilizar un Poder del Estado, la Presidencia de la Comisión de Legislación General, para exacerbar enfrentamientos no se condice con una investidura que debe propiciar la discusión con ecuanimidad y equidad para las partes. Cuando la propia senadora Negre de Alonso declara que en su recorrida por distintas provincias, sin explicar públicamente como surge la iniciativa, ni preparar cronogramas de visitas, ni ámbitos adecuados, ni listados previos de participantes, ni convocatorias públicas, encuentra eco para promover una ley similar al Pacto de Convivencia Francés, que no conoce en profundidad porque es legislación ya antigua en Europa comparada con la holandesa, la belga, las escandinavas y la sudafricana, demuestra claramente sus reales intenciones: hacer abortar el tratamiento en el Senado y producir el rechazo al proyecto aprobado en la Cámara baja.

La senadora Negre tiene posición tomada; es una sirviente fiel no del pueblo argentino sino del Opus Dei; su posición discriminadora se explica porque obedece primero al Vaticano y después a la Nación Argentina. Está violando la Constitución Nacional, que determina con exactitud los deberes del Senado, asumiendo la representación popular que le está prohibida porque está reservada a los diputados; elige los lugares de su recorrida de acuerdo con la conveniencia de su causa (declaró que no iba a San Luis porque ya tenía asegurados los votos en contra)

Nuestras organizaciones, así como las de la Liga Bonaerense de Diversidad Sexual, estamos planteando un nuevo ámbito de cooperación donde la no discriminación es un requerimiento de salud y derechos civiles. Repudiamos la acción de la senadora Negre y apoyamos esta declaración las

ENTIDADES DE LA COOPERACION CREFOR-LIGA BONAERENSE

Articulación de dos redes de Organizaciones No Gubernamentales que trabajan por los derechos de las personas de Diversidad Sexual y el impacto de la epidemia del VIH/SIDA en esta población

Red

Nombre de la Organización

Provincia /Localidad

Responsable

Federación Nacional CREFOR                                              Argentina

Rafael Freda

organizaciones miembro en ARGENTINA

ALUD

Tucumán

Noelia Porcel

 

COTTTRAT

Tucumán

Noelia Porcel

 

SOMOS

Catamarca

Cris Pedernera

 

CONTRALUS

Santiago del Estero

Fabiana Saavedra

 

CERO EN CONDUCTA

Santiago del Estero

Jorgelina Gonzalez

 

IDENTIDAD

La Rioja

Gonzalo Pintos

 

ACERCÁNDONOS

San Juan

Camila Moreno

 

SIGLA SAN JUAN

San Juan

Zulema Paredes

 

OTRAM

Mendoza

Laura Ríos

 

OMIN

Mendoza

Diego Pedernera

 

Comisión GTL San Luis

San Luis

Marcelo Dasso

 

FUNDACION ANDRES FERRER

San Luis

Cristian Ferrer

 

ASOC. PATAGONICA VIH

Neuquén

Héctor Esparza

 

ASOCIACION CONVIVIR

Chaco

Ricardo Maidana

 

ACIMIS

Misiones

Jorge Pedernera

 

ATMI

Misiones

Mayra Bogado

 

ASC. HUELLAS

Corrientes

Walter Leyes

 

VOLUNTARIOS CONTRA EL SIDA

Rosario (Sta Fé)

Marcelo Gonzalez

 

ASOC. ALAS DE CÓRDOBA

Córdoba

Jorge Tuschi

 

ACLUD

Córdoba

José Luis Chaban

 

GRUPO INDEP DE TRAVESTIS DEL VALLE DE PUNILLA

La Falda (Cba)

Jesica Reyes

 

ASOC. DESCALZO

Villa María(Cba)

Leandro Parnisari

 

ASOC. SUMANDO VIDA

Bahía Blanca (BsAs)

Alejandro Pirrera

 

SIGLA

CABA

Rafael Freda

 

INSUCAP

CABA

Rafael Freda





República Oriental del Uruguay

AMISEU

Montevideo

Pablo Nalerio

LIGA Bonaerense de Diversidad Sexual

Raúl Espínola

Dana Trinidad

Lorenzo Vargas Cornejo

 

AluVih-Sur

Quilmes – Bs As

Raúl Espínola

 

Pare’ Sida-s

F. Varela- Bs As

Dana Trinidad

 

Travesía

Tigre - Bs As

Teté Vega

 

Prevensur

 

María Eugenia Aguirre

 

Intilla Asociación. Civil

Provincia Bs As

Lorenzo Vargas Cornejo

 

APID

La Plata

Daniela Castro

 

APID

Mar del Plata

Daniela Castro

 

Diver.S.O.

La Matanza Bs As

Alejandro Aragón

 

Grupo Remedios de Escalada

Avellaneda Bs As

José Luis González

 

Munanakuy

Tigre- Bs As

Sergio Domínguez

 

Desde este espacio de la Sociedad Civil, con aportes en la construcción de una sociedad más plural, más justa e igualitaria a lo largo de 10 años, reafirmamos nuestro compromiso con los valores de una Argentina inclusiva en Democracia y con Justicia. Se suman a nuestra declaración las organizaciones de la Liga Bonaerense de la Diversidad Sexual, con lo que totalizamos 36 organizaciones, grupos y referentes (CREFOR: 26 organizaciones y grupos operativos; LIGA BONAERENSE: 10 organizaciones y grupos)

 

Rafael Héctor Hugo Freda. 011 15 6306 4385, 011 4362 8261

Presidente de la Federación CREFOR, www.crefor.org.ar

Presidente de SIGLA www.sigla.org.ar

Director del INSUCAP, www.insucap.org.ar

 
AMMAR Imprimir E-mail
Escrito por Ivan   
Jueves, 22 de Julio de 2010 22:13

 

La Plata, 2 de Junio del 2010

En este 2 de junio, en que conmemoramos una vez más el “día internacional de la trabajadora
sexual”, se recuerda aquel grupo de trabajadoras sexuales francesas, que en el año 1975 hicieron oír su
voz por primera vez, reclamando el reconocimiento de sus derechos, iguales a los de todo hombre o
mujer.
Es un día que nos permite recordar la lucha de todas las compañeras que pelean y pelearon por
los derechos y dignidad de los/as trabajadores/as.
Conmemoramos la valentía de aquellas cinco pupilas del prostíbulo La Catalana de San Julián,
que repudiaron los asesinatos de lo que se llamó “la Patagonia Rebelde”, quienes al grito de: "¡Asesinos.
Cabrones. No nos acostamos con asesinos!" se negaron a atender a los soldados, arriesgando su vida al
solidarizándose así con la lucha de los huelguistas. Recordamos también la hidalguía de Sandra
CABRERA, quien se enfrentó a la mafia policial en Santa Fe, siendo cobardemente asesinada con un tiro
en la nuca, por denunciar la complicidad policial en la explotación infantil, y reclamar el fin de la
persecución y las coimas que los uniformados hacían y exigían de nuestras/os compañeras/os.
Es por la heroica lucha de ellas y de tantos otros que en este día tomamos su bandera y
reclamamos una vez más por nuestros derechos.
Porque nuestro trabajo, el que como personas mayores, realizamos de forma voluntaria, queremos sea
respetado como tal y equiparado en cuanto a derechos con el empleo de cualquier otro trabajador.
Deben los gobernantes recordar que:
Gracias a nuestro trabajo, en nuestras casas se come
Gracias a nuestro trabajo nuestros hijos van a la escuela
Gracias a nuestro trabajo podemos sostener un hogar y vivir dignamente
Gracias a nuestro trabajo podemos cumplir con el pago de impuestos
Gracias a nuestro trabajo, podemos soñar con un futuro para los nuestros.

La Organización internacional del trabajo nos ha reconocido como trabajadoras, la Organización
Mundial para la Salud ha recomendado la reglamentación de nuestras labores, el Estado argentino ha
firmado diversos convenios e incluso ha aprobado el decreto 1086/05 “Un plan contra la discriminación”,
en el cual en diversos puntos nos ha reconocido el derecho a gozar de una jubilación, el de circular sin
ser perseguidas por la policía, y la posibilidad de asociarnos.
Es hora de que la Provincia de Buenos Aires, actualice sus leyes acompañando a los tiempos que corren,
que se una al proceso de cambio iniciado por Capital Federal, Entre Ríos y recientemente la provincia de
Santa Fé, derogando los artículos inconstitucionales contenidos en el Código contravencional
Gracias a la libertad de asociarnos, hemos podido hacer realidad el sueño de crear “ammar”, una
Asociación Civil que con su lucha, ha disminuido sensiblemente el acoso policial, hemos conseguido la
creación de un centro de salud para la atención Integral de los/as trabajadores/as sexuales y del resto
de los vecinos de la región. Estos pequeños logros son solo el inicio de nuestra lucha por un real
reconocimiento.
Por qué no queremos más compañeras muertas
No queremos más crímenes sin resolver
No queremos más proxenetas que nos exploten
No queremos más policías corruptos que pretendan coimearnos

Exigimos la derogación del artículo 68 del código contravencional, por discriminarnos, por no
permitirnos trabajar en libertad y por ser utilizado como herramienta para la persecución y
hostigamiento de las/os trabajadoras/es sexuales, siendo excusa para el ilegítimo accionar de una
parte de las fuerzas de seguridad.
Hoy las trabajadoras como aquél 2 de junio de 1975 alzamos nuestra voz para pedir una vez más
por nuestros derechos, hoy festejamos diciendo NO AL CODIGO DE FALTAS QUE NOS DISCRIMINA!!!!!!!

Extraído de http://www.ammar.org.ar/noticias/carta.pdf

 
ABORTO Imprimir E-mail
Escrito por Ivan   
Jueves, 22 de Julio de 2010 21:52

EL DERECHO AL ABORTO UNA CUESTIÓN DE DERECHOS HUMANOS

Principios éticos

Tomado de la "Despenalización del aborto", campaña 28 de setiembre, Día por la Despenalización del Aborto en América Latina, Bolivia, 1999.


El Derecho a elegir voluntaria y libremente la maternidad -el derecho a tener hijos o no tenerlos y por lo tanto a interrumpir un embarazo en un momento dado- se fundamenta en una serie de derechos humanos ya reconocidos: el derecho a la igualdad y la no discriminación, a la autodeterminación, a la vida, a no ser sometido a torturas, a la libertad y seguridad personales, a no ser objetivo de injerencias arbitrarias en la vida y la familia, a la libertad de pensamiento, conciencia y religión (estos derechos forman parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos).

Estos y otros derechos (como a la atención yh protección de la salud y al disfrute de los beneficios del progreso científico) son asimismo la base para la conceptualización y para el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos en general.

Como principios éticos que subyacen a los derechos sexuales y reproductivos Rosalind Petchesky y Sonia Correa ("Reproductive and sexual rights: a feminist perspective", en Population Policies Reconsidered. Health, Empowerment and Rights, Harvard Center for Population and Development Studies, International Women's Health Coalition, Boston, 1994) proponen los cuatro siguientes: integridad corporal, el ser persona, igualdad y diversidad. "Cada uno de estos principios -plantean las autoras- puede ser violado mediante actos de invasión o abuso -por funcionarios gubernamentales, proveedores de salud, parejas masculinas, miembros de la familia, etc.- o mediante actos de omisión, negligencia o discriminación por autoridades públicas (nacionales o internacionales). Además cada uno es origen de dilemas y contradicciones que pueden ser resueltos sólo bajo ordenamientos sociales radicalmente diferentes a los que prevalecen actualmente en la mayor parte del mundo".

Integridad corporal: el derecho a la seguridad y control del propio cuerpo es quizás el aspecto que más peso tiene en el concepto de libertad sexual y reproductiva. Y aunque este principio surge de las ideas muy propias de la cultura política occidental, trasciende cualquier cultura o región, en la medida en que constituye actualmente el fundamento para toda oposición a la esclavitud, la tortura y la violación, entre otros.
Afirmar que la mujer tiene derechos sobre su cuerpo no significa que los cuerpos sean meras cosas, eparadas y aisladas de la sociedad. Al contrario, se está afirmando que el cuerpo es una parte integral, cuya salud y bienestar -incluyendo el placer sexual- es un fundamento necesario para una participación activa en la vida social. La integridad corporal no es, pues, un derecho individual, sino social, puesto que sin él las muejres no pueden actuar como miembros plenos de su comunidad. Sin embargo, aunque sean sociales, los derechos sexuales y reproductivos también son personales.

La integridad del cuerpo incluye el derecho de las mujeres a no ser alienadas de su capacidad sexual y reproductiva. Al mismo tiempo, implica derechos afirmativos en lo que se refiere al disfrute pleno de su cuerpo.

La individualidad: el respeto a la capacidad moral y legal de las personas implica el respeto a su autodeterminación. En lo que se refiere a las mujeres y sus decisiones reproductivas, el concepto de autonomía en la toma de decisiones implica el respeto por la manera en que las mujeres toman decisiones, por los valores que tienen peso para ellas y las redes de otras personas a las que eligen consultar.

El respeto por la individualidad de las mujeres implica la accesibilidad a una amplia gama de métodos anticonceptivos y el derecho a un aborto legal y seguro.

Igualdad: este principio se aplica en dos campos: las relaciones entre mujeres y mujeres y las relaciones entre hombres y mujeres. El fundamento histórico de los derechos reproductivos es la búsqueda de un remedio para el desequilibrio social que significa el que las mujeres no tengan control sobre su fecundidad y la asignación de papeles principalmente reproductivos dentro de la división de trabajo. La igualdad referida a cuestiones reproductivas implica la promoción de anticonceptivos para los hombres, pero no sólo eso. Idealmente comprendería también sistemas educativos y laborales que incentivaran la participación de los hombres en el cuidad y crianza de los/as hijos/as.

En cuanto al principio de igualdad entre mujeres, éste se refiere a que los prestadores de servicios y quienes deciden las políticas de poblcaión deben respetar la autoridad que tienen las mujeres para tomar decisiones sin que influyan las diferencias de clase, raciales, étnicas, de edad, estatus marital, orientación sexual, región o nacionalidad. Es práctica frecuente la de "probar" nuevos anticonceptivos entre muejres de países en desarrollo o regiones pobres. La discriminación surge, asimismo, cuando métodos seguros como preservativos o diafragmas, píldoras hormonales de dosis bajas y clínicas higénicas de aborto, son accesible sólo a mujere que tienen los recursos financieros para pagarlos.

Diversidad: mientras el principio de igualdad requiere la mitigación de inequidades entre mujeres, en cuanto a su acceso a servicios o al tratamiento que reciben de prestadores de servicios y de quienes definen políticas y programas, el principio de diversidad se refiere al respeto por las diferencias entre mujeres: sus valores, cultura, orientación sexual, condición familiar o médica. Al mismo tiempo que se defiende la universalidad de los derechos sexuales y reproductivos, debe reconocerse que tales derechos a mebnudo tienen significados diferentes, o diferentes prioridades, en contextos sociales y culturales diversos.

El análisis de Correa y Petchesky intenta demostrar que mientras recursos y poder estén distribuidos de manera inequitativa en nuestras sociedades, las dimensiones individuales (libertad) y sociales (justicia) de los derechos no pueden separarse. Es por ello que las obligaciones de los Estados y los organismos internacionales se vuelven preeminentes, ya que la capacidad de las personas individuales para ejercer los derechos sexuales y reproductivos depende de una serie de condiciones que no están todavía al alcance de la mayoría de las personas en el mundo. Y que no lo estarán si no se cuenta con la voluntad y el apoyo de instancias públicas.

En este sentido, vale la pena tener presentes las convenciones e instrumentos internacionales que pueden fundamental el derecho al aborto voluntario.

Última actualización el Jueves, 22 de Julio de 2010 22:18
 
¡Juntos Podemos! Imprimir E-mail
Escrito por Ivan   
Sábado, 02 de Enero de 2010 19:39

2009, un año más de la historia de la humanidad. ¿Que es la humanidad? Lo particular y lo que marca la diferencia ante los demás seres vivos de este mundo. ¿Cual es nuestra particularidad? Hay tantas respuestas como conciencias posibles. Nosotros estamos convencidos de que lo humano debe caracterizarse por su creatividad y su capacidad para la convivencia en sociedad y el respeto por los deseos y libertades particulares de cada integrante.

Con respecto a esto enfatizamos en nuestras orientaciones sexuales, nuestras identidades de género, nuestras ganas de dar amor. Por eso, las que huimos al secuestro para la prostitución obligada, las que superamos una violación sexual de nuestro padrastro, los que sobreviven al VIH, entre otras experiencias de rechazo social, nosotros y nosotras luchamos por el reconocimiento íntegro de nuestras realidades para nuestra inserción en una sociedad diversa..

Nuestra lucha es amplia y nuestro trabajo arduo, pero lo hacemos con mucho orgullo y con esperanza en nosotros mismos. Cada gay o lesbiana que se da a conocer en una cena familiar, cada trans que empieza a vestirse distinto, cada persona que se acerca a nosotros en busca de ayuda y contención es la base principal de nuestro trabajo en conjunto. A su vez, reclamamos nuestros derechos para dar sustento legal a nuestra dignidad negada.

Por eso queremos ser libres para elegir casarnos o no, cambiar nuestros nombres y nuestros sexos o no. Solo queremos las posibilidades, no las imposiciones. Las imposiciones han hecho que nuestros deseos sean reprimidos y nuestras voces calladas. Cuanto más comprometidos estemos en buscar y pronunciar las palabras censuradas y decir nuestras propias palabras, más fácil será dialogar para poder vivir nuestra propia vida en la historia de lo humano, nuestra historia.

En este sentido nos proponemos acompañarte y escuchar tus inquietudes y dudas con respecto a tu sexualidad, tus vínculos, tus derechos y sobre todo tus posibilidades. ¡Juntos podemos!


Iván

Última actualización el Jueves, 22 de Julio de 2010 22:18
 
IGLESIA Y EDUCACION SEXUAL Imprimir E-mail
Escrito por Ivan   
Lunes, 02 de Noviembre de 2009 00:00

POSICIONAMIENTO DE SIGLA E INSUCAP en cuanto a la aplicación de la Ley de Educación Sexual Nacional, nro 26.150, objetada por la Iglesia Católica.

El siguiente documento fue motivado por las declaraciones públicas de Monseñor Aguer [1], obispo de La Plata, y el artículo del Presbítero Guillermo Marcó, vocero del Arzobispado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, publicado por el Suplemento Valores Religiosos de Clarín[2]. Si bien haremos referencia a los dichos y escritos de estos dos religiosos, dejemos en claro que los consideramos encarnaciones de la opinión e influencia colectiva de la jerarquía de la Iglesia Católica Apostólica Romana en la Argentina.  Por tanto, nuestra declaración no se refiere tan sólo a los criterios personales de los nombrados, sino a los criterios, acciones y actividades de la estructura ideológica e institucional en que ellos están insertados.

Marco contextual

En el año 2004 la Ciudad de Buenos Aires estaba a punto de aprobar su Ley de Educación Sexual Integral, y el Congreso de la Nación comenzaba a tratar algunos proyectos con el mismo fin.

A instancias de varios grupos ultracatólicos, la Iglesia frenó la aprobación de la ley en la Legislatura y provocó la necesidad de dos años más de debates, en tanto que una ley mucho menos audaz y más volcada a las necesidades de las mujeres se debatía en el Congreso de la Nación.

Este último proyecto se volvió en el año 2006 la Ley Nacional 26150 de Educación Sexual Integral y abrió paso a la aprobación en el mismo año de la también moderada ley 2110 de Educación Sexual Integral de la Ciudad de Buenos Aires.

El resto del año 2006 y el 2007 se pasaron en reuniones de la Comisión que debía aprobar los Lineamientos Curriculares para la ley de Educación Sexual Integral, mandados por la misma ley 26150; los representantes de la Iglesia Católica se vieron en minoría y terminaron emitiendo un dictamen separado con solamente dos firmas.

 

Dos objetivos de nuestro posicionamiento

La Iglesia Católica no admite otra cosa que discursos monolíticos. Si dentro de ella hay otras opiniones, la Conferencia Episcopal las ha asfixiado. Por tanto, el objetivo de esta Declaración es no sólo responder a la Conferencia Episcopal Argentina y a la Iglesia Católica, en las figuras del presbítero Marcó y el obispo Aguer, sino proclamar la necesidad de una mejor separación de Iglesia y Estado en todos los órdenes y sobre todo en la educación preprimaria, primaria y secundaria.

 

La moral cristiana causa sufrimiento

La Constitución Nacional garantiza la libertad de cultos, pero también su Preámbulo habla de garantizar el bienestar general, y el artículo 19 declara de una vez para siempre “Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohibe”.

Las leyes de educación argentinas, desde la ley 1420 de Educación Común hasta las actuales leyes de Educación Sexual de la Nación y de las Provincias y Ciudad Autónoma han concedido a la Iglesia ámbitos propios para dar educación sexual católica y moral cristiana. Sin duda es cruel que esa moral enseñe a los homosexuales que son pecadores; también es irreal enseñar a la población que todos deben llegar vírgenes al matrimonio, y además es utópico recomendar que quienes no se casen sean abstinentes hasta la muerte. Pero la Iglesia no puede pasar por alto que la orientación sexual es involuntaria y prenatal y que sus alumnos no tienen por qué ser obligados por la moral cristiana a prescindir de lo que la ley no prohíbe. Dada la libertad de cultos, no podemos objetar que la Iglesia se oponga al preservativo por ser anticonceptivo; pero podemos oponernos a que lo combata en su utilidad en la defensa de la salud, porque las escuelas confesionales venden a la comunidad el servicio educativo, y cuentan para salvaguardar su propia libertad de culto con la doctrina eclesiástica del mal menor, que permite enseñar a utilizar condones  para proteger la vida. No entienden que deben cumplir con el artículo 42 de la Constitución Nacional y dar un servicio que no dañe la salud; en cambio, prefieren ver a sus alumnos infectados, a sus alumnas embarazadas y a todos en peligro. El Estado tiene el derecho y el deber, por artículo 42 de la Constitución, a imponer la enseñanza de este contenido.

 

La naturalización de la sumisión de la mujer

No es solamente en su oposición al preservativo que la Iglesia católica desoye a la Constitución. También lo hace cuando desoye al artículo 37 de la Constitución, que ordena acciones positivas para favorecer la participación política de las mujeres. El cambio social ya se ha producido, y el proceso continúa. Monseñor Aguer, al hablar de un presunto “orden natural” que rige las funciones de la mujer, falsea la realidad, cosa que ninguna libertad de culto puede justificar. Las escuelas deben obedecer a la Nación, no al Vaticano, y la ley de Educación Sexual Integral de la Nación manda explícitamente otorgar “igualdad de trato y oportunidades” a ambos sexos[3], lo que no condice con la Carta de Colaboración del Hombre y la Mujer en Iglesia y el Mundo.[4]

El “orden natural” de Aguer, Marcó y la jerarquía católica consiste en la naturalización de normas impuestas, derivando la sumisión de la mujer de su cuerpo y biología. Ellos, y la Declaración de la CEA, insinúan que la ley debe ser desobedecida por ser contrarias a la naturaleza del mundo.

En cambio, nuestras leyes se parecen más a la realidad que cualquier afirmación eclesiástica, que insiste en que la "ideologia de género" es dogmática, cultural y constructivista, y en que la mujer por vocación femenina es necesariamente madre y que su lugar irreemplazable es la familia. De más está decir que hablan no de una familia del siglo XXI, sino en una casi desaparecida familia tradicional, patriarcal y conservadora.

Otra falsedad de Aguer es vincular feminismo y homosexualidad al decir “Bajo el amparo del género caben los diversos comportamientos sexuales”. Tergiversa la teoría de género, que no es un instrumento de análisis sexual sino político, orientada por la equidad, que es igualdad con justicia. Las diferencias entre sexos deben ser corregidas cuando son injustas; Aguer y Benedicto XVI dan por supuesto que queremos borrar la diferencia entre hombre y mujer, no la injusticia del predominio de uno sobre otro.

 

Exhortación a la desobediencia civil

Ha sido costumbre histórica de la Iglesia Católica desoir a la C onstitución. En junio del 2008, la Conferencia Episcopal Argentina emitió un documento[5] rechazando los Lineamientos Curriculares con las siguientes palabras: “exhortamos a todo cristiano y hombre de buena voluntad, especialmente a padres y educadores, a asumir la responsabilidad que les cabe en esta instancia, sintiéndose acompañados por la Iglesia, Madre y Maestra”.

La expresión “la responsabilidad que les cabe” es una exhortación a levantarse contra la ley con el aval eclesiástico (no por nada se recuerda que la Iglesia es Madre, a la que se le debe respeto y obediencia). La Iglesia proclama nuevamente su obediencia al Papa y desobediencia a la Nación. Este falso dilema entre Dios y el Estado fue resuelto por el propio Jesucristo, que en el Nuevo Testamento (Mateo 22: 17-21) responde a los fariseos, que lo provocan a rebelarse contra el Estado:

Esto supuesto, dinos qué te parece: ¿Es o no es lícito pagar tributo al César? 18. A lo cual Jesús, conociendo su malicia, respondió: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? 19. Enseñadme la moneda con que se paga el tributo. Y ellos le mostraron un denario. 20. Y Jesús les dijo: ¿De quién es esta imagen y esta inscripción? 21. Respóndenle: Del César. Entonces les replicó: Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

 

Indiferencia del público general

El amotinamiento de padres y maestros contra el Ministerio de Educación Nacional no se produjo. Entonces monseñor Aguer, con la anuencia de la Conferencia Episcopal y la Comisión de Educación que preside, comenzó la ofensiva que había esperado en vano de sus feligreses: en el año 2009 desató su furia contra un Manual del 2007, publicado por el Ministerio de Educación de la Nación. En aquel mismo año, la Conferencia Episcopal Argentina había publicado su propio manual de Educación Sexual “El Desafío de Educar En el Amor”, en medio de amplia publicidad e indiferencia general.

Actitud farisea de la Iglesia Católica

La Conferencia Episcopal Argentina no está obrando como lo predicó Cristo. La moneda del Nuevo Testamento llevaba la efigie de César; la moneda con que se pagan los sueldos de las escuelas católicas lleva el sello de la Nación Argentina. la Nación encargó a su Ministerioque determinara los Lineamientos Curriculares para la educación sexual Integral que debe seguir el sistema educativo público de cualquier gestión; el modo de escapar a esta obediencia sería renunciar a toda ayuda económica de cualquiera de los Estados Argentinos, y abstenerse de emitir títulos o certificados con pretensiones de “oficiales” o “de validez nacional”, ya que el negarse a obedecer las leyes y los Lineamientos Curriculares aprobados por el Consejo Federal implica que se rechaza lo nacional y lo dispuesto por el Estado. Hasta los niños saben que una conducta debe ser consistente: que no se puede aceptar una autoridad (en este caso, Estado o Nación) por lo beneficios que da, y rechazarla por las obligaciones que crea.

 

Separación de Iglesia y Estado

La Iglesia Católica integra la Nación Argentina y es una parte importante de su estructura e historia; tanto lo es, que se la menciona explícitamente en el artículo 2do. de la Constitución Nacional. Eso no la transforma en “Iglesia oficial”, aunque ella se comporte como si lo fuera. No proclama explícitamente serlo, porque sabe que provocaría reacciones contrarias; pero actúa como si el verbo “sostener” del Artículo 2do de la Constitución consagrase algo distinto que su derecho a recibir ayuda económica.

Ya que el artículo 2do se presta a tal interpretación, debemos apuntar a una Convención Constituyente que elimine ese artículo. Si en 1853 fue históricamente necesario, ya no lo es: nuestra hermana la República Oriental del Uruguay, de cultura e historia similares a nuestro país, dividió tajantemente en 1917 la Iglesia y el Estado. Separada, la religión católica apostólica romana puede seguir sosteniendo su mentalidad monárquica  y absolutista sin chocar con nuestras repúblicas igualitarias; la separación es para bien de ambas instituciones. Nuestra mentalidad democrática puede abrirse a un pluralismo más sincero, y la Iglesia podrá determinar la verdadera religiosidad del pueblo argentino, ya que hoy buena parte de las iglesias están vacías y los seminarios también. Los argentinos organizan multitudinarias procesiones a vírgenes, santuarios y santos, pero no van a la Iglesia.

 

Legitimidad de la Ley de Educación Sexual de la Nación.

Monseñor Aguer, en su denuesto contra el Manual, quiere deslegitimizar la ley de Educación Sexual Integral y todos sus derivados, desde los Lineamientos al Manual que sirvió de excusa a este ataque, afirmando que destruyen la neutralidad religiosa del Estado. Agrega que impone “una dogmática constructivista y atea que resulta una especie de religión secular ajena a la tradición y los sentimientos cristianos de la mayoría de nuestro pueblo”. Postula, por lo tanto, una relación directa entre esa presunta mayoría y la función de gobierno. Esto viola directamente la Constitución Nacional, cuyo artículo 22 dice claramente: "El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste, comete delito de sedición.” La Iglesia, sin duda, es una reunión de personas, y sus incitaciones a la resistencia de los padres de familia son claramente sediciosas.

 

Explotación de la educación confesional

Los sacerdotes y monjas argentinos, en lugar de elevar la espiritualidad de las multitudes creyentes, van a trabajar a escuelas solventadas por el Estado, a veces  sin tener ni siquiera los títulos docentes necesarios para dictar clase[6], porque son incapaces de ganarse el pan recolectando la limosna de sus feligreses y celebrando misas, bautismos, matrimonios, confirmaciones y funerales.

La educación pública no debe transformarse en el coto de caza de la Iglesia Católica, porque la educación del pueblo no es responsabilidad eclesiástica, sino de los estados argentinos. Ellos pueden delegar parte de esa responsabilidad en la Iglesia, pero política y socialmente la responsabilidad de los contenidos educativos es del Estado. En cambio, la incitación a la desobediencia civil es una clara intromisión en los asuntos de la Nación. Ni siquiera en las provincias donde hay educación religiosa la Iglesia tiene permiso para arremeter contra las Leyes y la Constitución que protegen a la escuela pública.

 

La función espiritual no da privilegios a la Iglesia

La Iglesia no puede sobreponer sus creencias a los principios de libertad e igualdad de la Constitución, ni al derecho a la salud y a la información. Esto no daña en absoluto la espiritualidad: el preámbulo de la Constitución es claro. Desde el principio la Nación se propuso una sociedad inclusiva,

“para  asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino; también es el Preámbulo el que reconoce un Dios Creador, “fuente de toda razón y justicia”. Pero nada dice de la construcción de estructuras jerárquicas sacerdotales.

Las religiones organizadas son construcciones humanas. El “orden natural” pretendido por la Iglesia es un conjunto de normas filosóficas elaboradas por la patrística, que fueron propagandizadas como emanaciones de la voluntad divina. Usar su función de guía espiritual o los axiomas laicos de la República según convenga a la jerarquía sacerdotal es una trampa indigna: la Iglesia argumenta que debe respetarse la libertad de conciencia y de expresión, conceptos constitucionales y no religiosos, a la vez que impone de modo excluyente su doctrina a sus alumnos.

 

Violación de la verdad histórica

Los opuestos en lucha han sido doctrina histórica desde las polis griegas: Roma, la Revolución Francesa y la Revolución de Octubre han manejado binarismos como plebe/nobleza, pueblo/monarquía, grey/sacerdote, izquierda/derecha, revuelta/orden, donde siempre el primer elemento provoca una revolución y el segundo una reacción o contrarrevolución; el primero es garantía de desorden, el segundo de orden. Monseñor Aguer se pone a sí mismo en la posición de garante del orden y la democracia, que en verdad es la de Franco, que fundió guerra, nobleza, monarquía, catolicismo, derecha y orden en un mismo aliento, y que inspiró a nuestro nefasto nacionalismo.

Es indigno que Monseñor Aguer apele al miedo y la ignorancia cuando llama “neomarxistas” a contenidos de feminismo libertario, muy anterior al marxismo. La referencia de Aguer insinúa que pueden volver los espantosos tiempos de la Alianza Anticomunista Argentina y de las guerrillas revolucionarias; busca provocar miedo y rechazo. Pero esas guerrillas y esa Alianza tuvieron origen en la Revolución Argentina, que, escudándose en el rosismo, la patria y el federalismo, subió al poder rodeando a Onganía de obispos y preludió la dictadura del 76 al 83 con sus siete años de lucha, persecución, tortura, exilio y muerte.

 

Violación del derecho a la información y la salud

En educación sexual, so pretexto de no ofender, retacea la información necesaria para defender la salud, a pesar de que los Pactos Internacionales de nivel constitucional consagran el derecho a la información, del que se deriva la posibilidad de elegir, ya que no existe libertad de conciencia sin herramientas para objetar.

Otra mentira implícita está en la acusación de “El Estado no debe sustituir a la familia”, que se remonta a la propaganda anticomunista donde se decía que los Soviets separaban a los hijos de los padres para educarlos a cargo del Estado, y se da a entender que eso es lo que se está intentando hacer. Se abroquela en un concepto superado de Patria Potestad como valor absoluto, cuando los hijos parecían ser propiedad del padre. Ahora, por consenso social y obligación legal, esa patria potestad es compartida y relativa: la Convención de Derechos del Niño, Niña y Adolescente, que tiene jerarquía constitucional, consagra el derecho a la información. Ambos padres no sólo tienen el derecho de enseñar a su progenie; tienen obligación de respetar el derecho de sus hijos e hijas a estar informados sobre lo que pasa en el mundo.

 

Conocimiento y ética de los derechos humanos

En las palabras de estos religiosos crueles hay rechazo al conocimiento; sin duda la especie se divide en hombres y mujeres, pero también sin duda han nacido y siguen naciendo por imperio biológico personas intersexuales, cuyos derechos deben ser salvaguardados. El respeto a la verdad es lo que impone que el Estado no deba someterse a la enseñanza de contenidos de Educación Sexual condicionados por un sector religioso. La Educación Sexual no puede ser imposición, so pena de volverse dominación y manipulación; debe tener en cuenta sentimientos, ideales, el contexto real, la conciencia individual, y un diagnóstico que plantee posibilidades para que cada educando, consciente, libre y responsablemente, pueda construir su vida y su mundo en sociedad. El mundo es cada vez más complejo; la nueva educación sexual necesita herramientas modernas: estadísticas, riesgos, prevenciones, legislaciones, posturas distintas;  no puede basarse en la moral cristiana, que condena a la homosexualidad y a las mujeres que quieren ser iguales en trato y oportunidad con los hombres. La escuela debe regirse por la ética de defensa de las minorías[7]; la educación que provea, por imperio de la soberanía de la Nación y la autonomía del Estado, debe ser incluyente y contemplar alternativas que permitan superar contradicciones. No se puede ceder a las pretensiones de un sector que, en lugar de convivir, promueve luchas facciosas.

En una República todos somos ciudadanos

La Argentina tiene tres nombres constitucionales: Provincias Unidas del Río de la Plata, República Argentina y Confederación Argentina. En los tres nombres está ausente la idea de nobles y plebe. Somos “república” y esto nos prohíbe alentar ideologías monárquicas; el Estado debe ser "herramienta pública" al servicio y alcance de todos sus habitantes, para su protección y promoción, incluyendo comportamientos y conciencias. Una escuela que sostuviese que un príncipe es superior a cualquier otro argentino debería cerrar sus puertas por violar la Constitución, cuyo artículo 8vo. Dice “Los ciudadanos de cada provincia gozan de todos los derechos, privilegios e inmunidades inherentes al título de ciudadano en las demás”. Es el título de ciudadano lo que otorga derechos, privilegios e inmunidades. La Iglesia Católica sigue siendo una monarquía que llama “príncipe” a un cardenal y “monarca” al Sumo Pontífice; no sabe diferenciar un título de nobleza de la condición de ciudadano. Por eso Aguer declara: “…se otorga carta de ciudadanía a la homosexualidad y sus variantes”. Desde la Revolución Francesa la ciudadanía es condición propia del nativo de una Nación, y nuestra Constitución incluso a los extranjeros les reconoce todos los derechos civiles de los ciudadanos; suponer que esos derechos pudieran ser negados a alguien por su sexualidad es propio de una mente autoritaria, monárquica y homofóbica. Sólo una mente homofóbica nos concibe así; sólo una mente monárquica considera que hay seres humanos inferiores; sólo una mente autoritaria piensa que la mayoría tiene derecho a aplastar y desconocer a las minorías.

 

Conclusión

Es el Estado quien debe garantizar que las minorías no sean aplastadas por las mayorías, sobre todo viendo que en diversas partes del país párrocos y obispos tienen actitudes y dichos incompatibles con la espiritualidad. Un salesiano de Mendoza les desea “lo peor” a los educadores sexuales, y el obispo auxiliar de la provincia, para fingirse más moderado, simplemente llama a los padres a resistir la educación sexual. Hace un siglo y medio Rosas cedió a la presión de la Iglesia y mandó fusilar a Camila O´Gorman y Uladislao Gutiérrez. El Estado dejaba conforme a la Santa Madre matando a una mujer y a su marido sacerdote por primera vez en la historia argentina. Si permitimos que se le crea a Aguer, que dice que “el empoderamiento de la mujer implica introducir la potencia destructiva de la dialéctica en el seno de la familia”, y a todos estos fanáticos que quieren borrar de la existencia al género y a los homosexuales, la historia se habrá repetido.


Referencias

[1] Radio (La Plata). http://www.impulsobaires.com.ar/nota.php?id=76077 ; Diario La Nación http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1156544 ; Declaracion Oficial de Monseñor Aguer  http://www.aica.org/index2.php?pag=aguer090727

[2] Marcó, Guillermo, “Sexo, Naturaleza y Educación Sexual”, en Valores Religiosos, suplemento de Clarín, accesado en http://www.valoresreligiosos.com.ar/nota.asp?Id=17008

[3] Ley 26150, art. 3ro. Inciso e) “procurar igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres”

[4] Cardenal Ratzinger, “Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre la colaboración de hombre y mujer en la Iglesia y en el Mundo”, 2004: “En la misma perspectiva esponsal se comprende en qué sentido la antigua narración del Génesis deja entender cómo la mujer, en su ser más profundo y originario, existe «por razón del hombre» (cf 1Co 11,9)”

[5] http://www.obispadogchu.org.ar/obispado/doccea12.htm, accesado 29 10 09

[6] “Pero pocos años después el presidente [Juan Domingo Perón] denunció que en los colegios estatales “el mayor número de las cátedras fueron adjudicadas a curas” que ocultaban su condición sacerdotal y en los colegios católicos en pocos años el porcentaje de sacerdotes en el cuerpo docente pasó del 20 al 80 por ciento.” Horacio Verbitsky, Fe, Dinero y Poder, Página 12, domingo 31 de agosto del 2008.

[7] Jean Chrétien, Primer Ministro del Canadá, 2001. Cumbre de Québec. “Celebrar un referendum para decidir sobre el destino de las minorías, es un problema. Por eso tenemos constituciones: para proteger los derechos de la minoría. Para eso tenemos la Declaración de Derechos. Porque si lo que decide siempre es el voto de mayoría por referéndum, ¿quién defenderá a las minorías?"

Última actualización el Martes, 27 de Julio de 2010 23:04
 



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